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lunes, 13 de enero de 2014

China, la teoría del desacoplamiento y la crudeza del sistema

Hace un par de semanas hablaba en este post (China e India, la caída del mito de los países emergentes) de las mentiras que se vierten desde los círculos académicos economistas sobre los BRIC. Esta nueva entrada en el blog viene a completar aquella otra en la que el centro principal fue India.

El país que va a ocupar este post se podría considerar un propio subcontinente en Asia, China tiene una superficie de más de 9 millones y medio de kilómetros cuadrados, y una población que supera con creces los más de 1.300.000 millones de personas que da el gobierno como dato oficial. Desde los 40, y después de la revolución china encabezada por el  Partido Comunista Chino (PCCh) y su dirigente Mao Tse-Tung, China se encuentra dominada por la élite burocrática del PCCh, en primera estancia como un Estado obrero deformado (siguiendo la clasificación de Ted Grant) y posteriormente a partir de los años 80 como el perfecto Estadocapitalista. Este hecho se ha ido confirmando con el paso de los años y sobre todo en este nuevo siglo, donde la economía china ha pasado a ocupar un 13,3% del PIB mundial, según señalan los arietes capitalistas del Banco Mundial y el FMI.  Este hecho se puede analizar también con la “transformación” que han sufrido los dirigentes del PCCh. A diferencia de lo ocurrido hace ya más de 20 años en la antigua URSS, donde la estructura burocrática del PCUS tuvo que ser destruida y donde los viejos “camaradas” se convirtieron en los nuevos capitalistas, en China este proceso ha venido dirigido desde su comienzo por la propia cúpula del PCCh, al que de “comunista” le queda sólo el nombre. La fusión entre la nomenklatura  del Partido y la burguesía es completa, prácticamente son las mismas personas. Para que nos hagamos una idea fácil: Li Peng, antiguo primer ministro que reprimió las revueltas de la plaza de Tian’anmen, junto a su familia controla el sector eléctrico; Zhou Yongkang, miembro del Comité Permanente del Politsburó chino, domina junto a sus socios el entramado petroquímico; la familia de Chen Yung, que fue un antiguo dirigente de la época de Mao, está a la cabeza del sector bancario, para que veamos hasta donde se hunden las raíces de esta metamorfosis; la esposa del primer ministro Wen Jibao domina sin ningún tipo de pudor el tráfico y comercio de piedras preciosas, y para terminar, el presidente de la Conferencia Consultiva Política del Parlamento y miembro también del Politsburó, Jia Quinglin, controla todo el sector inmobiliario en Pekín. No hay más que decir en la discusión sobre si China sigue siendo un régimen comunista aperturista o por el contrario es otro de los monstruos capitalistas. En este caso uno de los más voraces que existen.

Pero realmente todo lo que hemos señalado hasta ahora, aunque nos hace ver la posición que China ocupa en el mundo como gran potencia económica (la segundadel mundo), no nos proporciona información de por qué China no va a ser la locomotora que saque al mundo de la crisis. Lo mencionado nos explica que China es un país capitalista más, y de eso se desprende que la situación de crisis salvaje que vive el sistema no va a dejar a China sin zarandear, en lo económico y en lo político y social. Contra lo que mantienen los defensores de la teoría del desacoplamiento, que dicen que los países del BRIC, y sobre todo China, no van a sufrir las mismas regresiones que las economías capitalistas “clásicas”, los datos y la realidad se empeñan en ser tozudos.

La economía china que crecía a un ritmo de un 10% durante el auge de la última década ha visto truncada sus expectativas al inicio de esta crisis. Aunque en el 2010 remontó hasta el 10,3% después de una caída hasta el 9%, y gracias a un fuerte estímulo del sector público, en el 2011 la economía china volvió a descender hasta el 9,7% y para este año las previsiones más optimistas del Banco Mundial dan una previsión de una bajada hasta el 9%, aunque en otros foros se habla que el descenso que se puede dar es hasta un 7,2%. Un crecimiento de tal envergadura en un país de la Unión Europea supondría una salida veloz de cualquier situación de crisis económica. La propia Alemania creció apenas un 1,5% de media en la década que va de 2001 a 2010, como señala el Banco Mundial. Pero para el dragón rojo este descenso tan brusco en su crecimiento supone la destrucción de millones de puestos de trabajo, y la entrada en la peligrosa vorágine de la desaceleración.

El primer gran impacto que sufrió la economía China fue el fuerte descenso de sus exportaciones a los países de la Unión Europea, que cayeron un 9% este último año. El otro de sus principales centros de exportación, Estados Unidos, también redujo su número de importaciones chinas en casi un 5%, debido a la debilidad de su demanda. Estas dos regiones suponen un 40% del total de las exportaciones chinas, y el descenso de sus pedidos ha llevado a anunciar a la Federación de Industria China que más de 50.000 empresas corren el peligro del cierre. Junto a ello podemos ver lo que va a suponer para un país como Brasil la quiebra de empresas chinas y su reducción de consumo industrial. Brasil importa el 70% de sus mercancías a chinas, y de ese 70% el 90% son materias primas. Esas materias primas eran transformadas en las industrias chinas y posteriormente inundaban los mercados del mundo, incluido el propio mercado brasileño. El parón industrial chino ha supuesto una importación menor de materia prima brasileña, por lo que la situación económica de Brasil se complica, ya que su industria nacional no puede hacer frente a su demanda, y los sectores de jornaleros y obreros brasileños que se colocaban en los empleos de extracción de materias primas van a afrontar fuertes despidos del sector. No en balde Brasil ya ha apuntado que entraría en recisión en el tercer trimestre de 2012. Con estos datos podemos apreciar que la teoría del desacoplamiento, en el caso chino principalmente, no tiene ningún valor, y queda fácilmente refutada. La economía china como la brasileña (otro de los BRIC), al igual que la estadounidense y que las europeas, camina firme hacia el abismo.

Como ya he señalado, la economía china sufrió un desbarajuste en el 2008, que se vio en el 2009, y que fue rápidamente atajado por el Estado chino con un fuerte estimulo (más de medio billón de dólares, el 12% del PIB nacional). Este giro a políticas keynesianas por parte de los dirigentes chinos ha demostrado ser un fracaso, aunque actuara en aquel momento como un dique de contención potente que supuso una restauración mediana en el 2010 del crecimiento. Como en todo momento, se olvida que el aspecto central de la crisis del sistema capitalista no es la crisis de los tipos de cambio, o la crisis de la deuda soberana, o el crack financiero. Todo ello son aspectos superficiales de la principal contradicción de la economía capitalista, la capacidad de sobreproducción y la incapacidad del mercado en consumir lo producido. Como hemos visto, la perspectiva de crecimiento para 2012 es muy negativa, y sobre las cabezas chinas se balancea peligrosa la espada de Damocles, con el nombre de una burbuja inmobiliaria que hace que la que se dio en  el Estado español quede a la altura de chiste de mal gusto. La economía china se enfrenta a retos durísimos los próximos años, y en ningún caso lejana al entramado de relaciones internacionales capitalista.

China e India, la caída del mito de los países emergentes

Desde hace un par de años se nos viene contando la feliz historia de que los países que componen el acrónimo BRIC (Brasil-Rusia-India-China) serán la locomotora que saque al resto del mundo de la crisis, ya que sus economías no paraban de crecer (que no desarrollarse) a un ritmo y volumen mucho más elevado que cualquier otro. Sin embargo la realidad siempre se demuestra ser más tozuda que los datos, y la cuestión es que en un contexto de crisis internacional del sistema capitalista, pensar que hay países que no están interconectados con el resto del mundo capitalista en crisis, y que se van a salvar por ello, es algo muy ingenuo. Esta idea repetida incansablemente por economistas varios (neoliberales, keynesianos e incluso algún que otro (neo)marxista despistado que no sabe por dónde vienen los tiros) se conoce por el nombre de Teoría del Desacoplamiento. Ésta viene a decir lo antes mencionado, que estos cuatro países están desligados de la economía mundial porque en un principio no participaron de la orgía especulativa de las subrpime. Se sostenía que estos países estaban consiguiendo salir reforzados de la crisis global porque, por un lado, tenían un fuerte mercado interno, y por el otro la banca de estos países apostó por la economía real más que por dar rienda suelta al capital financiero y engordar así burbujas especulativas.

Pero, porque todo en esta vida tiene un pero, la realidad ha puesto a estos países en su lugar en el marco de la economía capitalista internacional. La situación boyante de los BRIC comienza a caer a un ritmo rápido, y no creo que tardemos mucho en ver a estos países pasar por situaciones complejas, y que haya un repunte de la lucha obrera en ellos. Los casos que más me interesan son los de los dos grandes asiáticos, India y sobre todo China, ya que el caso del dragón rojo es el más paradigmático de todos.



Para que nos hagamos una idea, China e India son los países que en el 2010 tenían mayor número de personas con hambre del mundo. Sólo en la India el problema de la falta de alimentación afecta a más de 237 millones de personas, que supone casi un cuarto de su población (1.170 millones). El sector más afectado por este hecho es el de la infancia, ya que como apunta Unicef, el 43% de los niños menores de 3 años sufre desnutrición, lo que genera que cuando lleguen a adultos (si superan esa fase crucial que es la infancia) sufrirán serias taras tanto cognitivas como en su desarrollo psicomotor. Para seguir con los datos de la India y dejar al dragón Rojo para más adelante, podemos señalar que más del 80% de la población vive con menos de dos dólares diarios. Es decir, si bien un cuarto de su población pasa hambre, más de tres cuartos viven en la pobreza o en el umbral de ésta. Además, el campo Indio (que sólo aporta un 18% del PIB indio) es donde más se localiza la población, siendo casi el 70% de la población india la que vive en el campo. Unido a las políticas de ajustes llevadas a cabo durante los años 90 por el FMI y el Banco Mundial que vulneraron sobremanera la soberanía sanitaria y centraron la ayuda médica en promover “la contención de la enfermedad” en vez del “derecho a la salud”, los hospitales indios se centran en las grandes ciudades y núcleos industriales, donde su utilidad para mantener una fuerza de trabajo sobreexplotada es mayor. Han proliferado a lo largo de los años los asentamientos de chabolas, sin ningún tipo de orden o control de estabilidad. Estos asentamientos son conocidos como Villas Miseria y rompen con el paisaje de grandes edificios lujosos, dejando ver una verdad incomoda.

El campo indio es, como ya se ha señalado, improductivo, pero la mitad de la fuerza de trabajo india se sitúa en él. La situación del ámbito rural es similar a la de otros países en vías de desarrollo, y la reestructuración de liberalización llevada a cabo por el FMI y el Banco Mundial convirtieron esa realidad en aún más dura. Durante la última década miles y miles de campesinos se han suicidado como medio de escape.

Es verdad que en la India se han creado millones de empleos, pero la realidad de estos empleos como demuestran los datos de pobreza y hambre, es que son precarios y mal pagados. También se ha desarrollado débilmente una capa media que no tardará en sufrir los efectos de esta crisis económica que vivimos. El dato de desempleo se sitúa en un 10,8 según cifras del gobierno indio, por lo que la realidad puede ser mucho mayor. La inflación, en un país donde el 80% de la población vive con menos de dos dólares al día, está en el 9%, y el déficit comercial llegó a los 126.000 millones de dólares en el 2011. La situación India es mucho más frágil de lo que se pinta. Es uno de los países más poblados del mundo, y por lo que hemos visto con los datos en la mano, comienza a sufrir la crisis. Su PIB que ha crecido a un ritmo medio del 7,8% durante el último año. Pero hay que remarcar una cuestión, el PIB no señala todo lo que se supone que es desarrollo en un país. Un ejemplo que recoge Carlos Taibo en su introducción al libro “decrecimientos” y que es muy útil: en el PIB entra la riqueza producida por destrozar el planeta con polución, etc., y al mismo tiempo entra la riqueza que se produce al gastar recursos en técnicas para paliar el daño producido. Ambas cosas son positivas para el PIB, siendo altamente negativas ambas (una la que produce contaminación a gran escala, y la otra tener que recurrir a gastar recursos para paliar los efectos de esa contaminación evitable). Con el hambre, la insalubridad y la pobreza de la mayor parte de la población ocurre algo similar, volvemos al dato, el 80% de la población vive con menos de 2 dólares al día. Esto viene a decir que incluso aunque este surgiendo una clase media, la brecha entre ricos y pobres en la India es altísima.

En definitiva, la situación india no es tan boyante como la pintan. Las luchas obreras ya comienzan en su territorio, por ahora sectoriales, salvo la huelga general de 12 horas que realizaron en julio de  2010. El escenario que se abre en uno de los grandes del continente asiático (y como veremos en el próximo post con China la situación se agrava en el continente) va a ser de fuertes confrontaciones sociales que van a traer de nuevo a primera línea de combate la frase de una revolucionaria alemana asesinada hace 93 años (el domingo fue el aniversario). Como decía Rosa Luxemburg, Socialismo o Barbarie, entre ellos dos se debate nuestro futuro y porvenir.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Mi opinión sobre la Ley del aborto



Estoy triste, decepcionada y avergonzada. Quizás os parezca exagerar, o quizás ni siquiera os importe el asunto. Pero a mi me duele vivir en un país así, que cada día roba una parcela más de libertad a sus ciudadanos, mientras nosotros, pasivos, ni nos inmutamos. 
Un país que se deja hacer, que no se levanta ante los constantes bofetones que se nos arrean. Porque por muy laico que sea nuestro estado, tenemos muy interiorizado esto tan cristiano de "poner la otra mejilla".
Podemos culpar a la Iglesia de meterse en los asuntos que no le incumben, pero eso es lo fácil, lo sencillo. Lo que todos queremos escuchar. Sin embargo, si fuéramos capaces de ver un poco más allá de lo que nos quieren mostrar, podríamos empezar a ser conscientes de que vivimos en una perversa espiral de manipulación de la que ni podemos salir ni nos pueden sacar.
No es cuestión de conspiraciones propias de Iker Jiménez. Es mucho más sencillo. Vivimos en tiempos de crisis, en los que no hay trabajo, no hay expectativas ni esperanzas y cada vez más, todos queremos salir de aquí corriendo. Pero es mucho más sencillo recuperar un mercado de trabajo para los ciudadanos si nos quitamos de en medio a un 51%, y parece que el método que se ha ideado para esto es quitar el poder de decidir a este 51% de la población cuándo es el momento de procrear o de formar una familia.
Así, quieran o no, las mujeres que (por el motivo que sea) sufran un embarazo no deseado, tendrán que traer obligatoriamente al mundo a una criatura, sin poder asegurarle una sanidad digna o una alimentación adecuada (en un país donde más de 2 millones de niños están bajo el umbral de la pobreza).
Muy bien, prohibamos el aborto libre en pos de "la vida", bajo pretextos demagogos para católicos convencidos. Y entendedme, no tengo nada en contra de la fe. Pero si que tengo mucho en contra de los que obligan a los demás a pensar como ellos, y más aún de los que se toman la libertad de decidir por el resto.

Estallido social en Estambul

En los últimos siete días las redes sociales se han ido llenando de imágenes de los acontecimientos que están ocurriendo en la ciudad turca de Estambul. La que en otra hora fuera capital del Imperio Otomano se ha convertido en la última semana en un campo de batalla donde miles de manifestantes de todo tipo de procedencia se enfrentan a la represión de las fuerzas policiales auspiciada por el primer ministro Recep Tayyip Erdogan. 


Los acontecimientos que se están desarrollando en la plaza Taksim y el parque Gezi, que ya están siendo denominados como la “primavera turca”, recogen importantes lecciones vivas que los marxistas debemos analizar para entender qué es lo que está ocurriendo en Estambul. Así evitaremos caer en las informaciones sensacionalistas que se nos ofrecen desde los medios de comunicación burgueses que, después de varios días emitiendo cualquier información al respecto, han empezado a ofrecer su particular visión de los hechos. 

Desmontando el conformismo. Capítulo 1


No se indignen… el mundo es como es y ustedes no van a cambiarlo. Ese es el mensaje que Sarah Sofía Sanchez Piaf ha decidido transmitirnos en su panfleto “No se indignen”, en el cual nos indica que el 7% de los beneficios obtenidos de la venta de este panfleto de dudosa calidad (después de leerlo uno se pregunta para qué lo ha hecho), irá a parar a los pobres comerciantes de las plazas ocupadas por el movimiento 15-M, y que vieron reducidas sus ganancias por las acampadas.

Un análisis serio de todo el panfleto sería una pérdida valiosa de tiempo que se puede dedicar a cosas más fructíferas (acabar el libro de “La Peste” de Camus, empezar el trabajo de investigación en Ciencia Política sobre la normalización del voto, ir a dar un paseo tranquilo después de la lluvia, en fin, mil cosas). Sin embargo, analizar los 10 puntos que vienen detallados en la contraportada, y que definen el folleto a la perfección, sí que puede ser interesante. Además que sirve perfectamente para el análisis ideológico, no poco ausente en la autora. Así que, sin más:

1)      “Hablad siempre, aunque estéis en privado, como si os escuchara el mejor especialista en la materia que tratéis.”

Hablemos. Hablemos de los problemas que sacuden esta sociedad. O de cualquier otra cosa, pero hablemos. Sólo hablemos. Además podemos y debemos hablar con seguridad, aunque de la materia en cuestión no sepamos nada. Hagamos a nuestro interlocutor del mismo rango, aunque no sepa de lo que le hablamos, expliquémoselo como si una tesis doctoral tuviera de ello. Pero sólo hablemos. “Los filósofos hasta ahora sólo se han encargado de interpretar el mundo, de lo que se trata es de cambiarlo”, Karl Marx, décima tesis sobre Feuerbach. No se necesita decir mucho más.

      2)      “Pensad que Moisés y Espartaco también fueron quinzemes. Tomad lo mejor de ellos.”

Nos mete nuestra autora aquí en una “difícil” situación. Por un lado nos encontramos a Espartaco, que del cual decir que fue un “quinzeme” a lo mejor es irse un poco demasiado de contexto. Espartaco fue un líder guerrillero revolucionario, que encabezó una de las mayores revueltas de los esclavos contra el dominio de Roma. Esta se suele conocer como la “tercera guerra Servil”. Por el otro lado nos encontramos a Moisés, todo un personaje bíblico de dudosa existencia real. Tomémosles a cada uno por un lado y veamos que podemos obtener de ellos según la autora.

Empecemos por Moisés, cuyo relato es más fácil. Si seguimos a Freud y posteriormente a Campbell y su “El Poder del Mito”, podríamos admitir la existencia de Moisés, pero no de un Moisés bíblico, sino que tendríamos que asumir que fue un noble de la corte de Akenatón, faraón de Egipto que intentó imponer una religión monoteísta en el Imperio y que fracasó en su intento. Moisés no sería entonces más que un noble que asumió la religión de Akenatón y huyó de Egipto tras la caída de éste para evitar las posibles represalias contra sus partidarios.

Sin embargo he de suponer que nuestra autora asume el Moisés bíblico. Tenemos entonces un personaje a más seguro irreal que el que propusieron Freud o Campbell, que guió al pueblo hebreo en su Éxodo de la esclavitud a la que estaban sometidos por el faraón. El relato bíblico he de suponer que es de conocimiento prácticamente universal, así que me detendré en el último momento, que creo intuir que es el preferido de la autora.

Una vez llegado al Sinaí, y habiendo recibido ya de Dios las tablas de la Ley, al bajar Moisés se encuentra con el pueblo hebreo adorando un becerro de oro. Es esa situación la que supongo que la autora quiere transmitir. La de un pueblo sin control que al final traiciona todo aquello en lo que cree y un Moisés que enojado, exige el respeto al orden y a la Ley, dicho casi modernamente. Ese Moisés obediente de un ser superior (el cual según la autora dentro del panfleto no estaría mal que volviera a guiar un poco nuestras “pobres” vidas), respetuoso con la Ley y que no se deja llevar por las pasiones (cosa que según expertos anti-indignación como es nuestra autora, los indignados que acampan hacen todo el tiempo), es el Moisés del cual debemos aprender.

Bien, después de descubrir que debemos adquirir de Moisés pasamos al segundo en discordia, Espartaco. Este personaje no me queda muy claro aquí. Espartaco era un líder revolucionario para los esclavos, que puso en jaque al imperio Romano, propulsó la mayor revuelta de esclavos y alteró para siempre el sistema de producción esclavista, hecho que marcó profundamente a la economía romana y del cual nunca llegó a recuperarse del todo.  Por todo ello, cuando Espartaco cayó en la región de Apulia junto a 60.000 esclavos, lo hizo luchando por la libertad y por la creencia de un futuro mejor para él y sus compañeros. Y el Imperio lo abatió precisamente para mantener el orden y la paz reinante, y mandar el inequívoco mensaje de “…el mundo es como es, y ustedes no van a cambiarlo.” Realmente no sabría decir que es lo que la autora quiere que veamos de bueno en Espartaco, porque realmente todos los que participan y participamos del movimiento de indignación 15-M, nos sentimos mucho más cerca del rebelde Espartaco, que del reflexivo y obediente Moisés. A lo mejor la autora quiere que reflexionemos sobre el final que tuvieron los más de 6.000 esclavos que fueron hechos prisioneros por los romanos, que encontraron su final siendo crucificados uno a uno, separados por diez metros, a lo largo de la Vía Apia. Los que se rebelan contra el orden establecido y eterno, tienen un mal final, y se lo merecen. Sin embargo, la revuelta de los esclavos propicio que el desarrollo de la historia sufriese transformaciones nunca imaginadas por los cronistas de la época, que hicieron que el sistema se destruyese y fuese sustituido por otro nuevo sistema de relaciones, conocido como feudalismo. Las causas de por qué cayó el sistema esclavista son más profundas y más largas de explicar, y ojalá encuentre otro post donde hacerlo, por ahora nos quedamos aquí. Sigamos con el tercer punto de nuestra autora.

      3)      “No se puede consultar siempre a la población. Un coche no puede tener dos volantes.”
   
Si los volantes giran al mismo sentido y al unísono, el coche admitirá dos volantes. El problema es cuando el pasajero le indica al taxista que debe girar a la izquierda, pero el taxista se empeña en seguir con su camino por la derecha. Cuando nuestros políticos, elegidos “democráticamente” por la ciudadanía, gobiernan realmente para un número reducido de personas, empresarios, grandes banqueros y terratenientes varios de una época que se resiste en terminar, nos encontramos ante una situación en la cual la democracia representativa parlamentaria y liberal, pierde sus atributos. Se convierte directamente en un gobierno del capital, sin máscara alguna. Cuando se hace más caso a las propuestas de la CEOE que a las exigencias, asumibles en muchos casos, de los ciudadanos, el pueblo se pregunta realmente para quién gobierna sus “representantes”.

Es falsa la idea de que no se puede consultar siempre a la población. Se suele poner a Suiza como mejor ejemplo de ello, pero a mí parecer la situación territorial y demográfica de ambos países es muy diferente. Es más fácil de lo que parece. Un partido presenta un programa electoral, medidas que va a realizar durante sus años de mandato. Revisando para un trabajo universitario el programa del PSOE del año 2008, por mucho que busco, no encuentro referencias a una reforma laboral; ni a un pacto de las pensiones; ni a una reforma de la negociación colectiva; ni a una reforma de la constitución para asegurar el pago a la banca. Es decir, son decisiones que el ejecutivo de Zapatero asumió a posteriori. Decisiones que de haber estado plasmadas en el papel en el año 2008, nunca le habrían llevado a la presidencia del gobierno por segunda vez. Se puede criticar esto asumiendo la postura fácil de, “es la coyuntura, si no estuviésemos en crisis…”. Sin embargo, había otras opciones. Ya no hace falta irse a lo que los comunistas creemos necesario para salir de esta crisis, propias medidas socialdemócratas, lanzadas a los cuatro vientos por expertos como el profesor Vicenç Navarro ya estaban expresando que había otras opciones antes que seguir el juego neoliberal y destructivo de derechos sociales que es alimentar el capitalismo. El sistema capitalista es el hombre insaciable, según come necesita más y más y más. También se han encontrado estas propuestas en todas las acampadas que se produjeron después de aquel 15-M.

Que la ciudadanía exija que se le tenga en cuenta a la hora de aplicar reformas de un profundo calado social, de las cuales ellos van a ser los principales receptores y los que las van a sufrir en sus carnes de la manera más dolorosa, es factible. A mucha gente le da igual si se ha de aprobar una ley que regule que en tal sitio debe ir tal cosa y no otra, pero a un gran número de la población de este país le toca la moral, la nariz y algo más abajo, que no se nos tenga en cuenta cuando sobre lo que se va a legislar es nuestro pan. Nuestra propia Constitución regula el Referéndum como medida para que el pueblo intervenga. Y si no se aplica o no se le da un papel real a este elemento, seguiremos saliendo a la calle y ocuparemos todas las plazas que hagan falta para en asamblea decidir como transformar este mundo y hacerlo (cosa que se les olvida de vez en cuando a los indignados). Aunque se nos prohíban las manifestaciones en periodo electoral.

      4)      “No “todos somos iguales”. Todos, eso sí, merecemos el mismo respeto”.

El ya clásico “no todos somos iguales” es un dogma que hay que abrazar y al que hay que rezar por lo menos una vez por semana, de la escuela liberal. Es cierto que no todos somos iguales, y es también casi cierto que todos merecemos respeto. Pero llega el problema. Cuando fundamentamos que no todos somos iguales. Podemos hacerlo de dos formas: una, como lo ve nuestra autora, y el paradigma de la escuela liberal, “no todos somos iguales” y es indeseable que lo seamos, por lo menos en el plano material. En el plano formal bueno, podemos admitir cierta igualdad, pero no toda. La otra forma es admitir que sí, que existen diferencias entre las personas, algunas de ellas insalvables, que hacen que no seamos iguales. Piénsese en el niño que nace sano y fuerte, y en el niño que nace con síndrome de Down. Es obvio que ambos no son iguales, pero eso no nos permite fundamentar la desigualdad por diferencia. Es como si admitiéramos que el niño rico es mejor que el niño pobre. Debemos luchar porque todos seamos iguales. Y aunque materialmente eso sea imposible, siempre nos ha de quedar el recuerdo de aquella máxima socialista, “de cada uno según sus capacidades, a cada uno según sus necesidades”.

Asumir que deben existir diferencias sociales porque no todos somos iguales, es asumir que el ser humano es malo por naturaleza, y que sólo mira por su aspecto individual, y quien no puede competir, que caiga. Pero esto es mentira, el hombre ni es malo, ni es bueno, simplemente es un animal gregario, es decir, social. Es un animal que necesita vivir en sociedad para su propio desarrollo, y fundamentar una sociedad con diferencias sociales, crea una inestabilidad creciente que se fundamenta en que los de abajo, siempre buscan subir. Mientras que los de arriba, buscan aferrarse como pueden a su poltrona desgastada por el paso del tiempo.

***

Para que no me quede una entrada kilométrica, que ésta ya lo va a ser, prefiero dividir el texto en dos o tres partes, dependiendo de cuánto se me alarguen los desarrollos de los otros puntos. Sirvan por ahora éstos que ya están para la reflexión de cada uno. Me voy a pasear, que siempre será más interesante. Esta semana publicaré el siguiente post que continúe con el desmontaje de esta broma de dudoso gusto.
 

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